<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-32061440</id><updated>2011-07-08T05:55:35.183Z</updated><title type='text'>This is the pencil of Louis Jefferson</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Darbo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>11</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32061440.post-5015770742996608498</id><published>2011-02-06T23:27:00.000Z</published><updated>2011-02-06T23:28:00.526Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold; font-family: verdana;"&gt;La violencia mola&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;- Esto… - me dijo. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Llevaba  una enorme cresta verde y en su nervio óptico sonaban los Toy Dolls. Le  miré: sus párpados se recogían confusos detrás de sus ojos redondos de  gallina en su cara de plátano. Me miraba fijo y ondulante como un hilo  mojado. Me acarició con dos dedos la solapa del traje como cuando  alguien te va a decir “esto parece bueno”, pero él sólo repitió  balbuceando:&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;- Esto…&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size: 85%;"&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Yo  me dejé, ya me daba igual todo. El de la cresta, sin soltarme, elevó  sus pies por encima de todos los asistentes a la fiesta y quedó cogido a  mí como una bandera a un poste. Se soltó delicadamente y flotó despacio  y en espirales llevado por sus pies hacia arriba, hasta lo alto de la  carpa que era grande y blanca y cálida y acogedora y con la luz de ya  son las seis. Allá abajo, miles de sus amigos íntimos bailaban los temas  de cada sábado entre flores de colores suaves y unos delfines le  saludaron al pasar y al tocarles su piel sonaba como el flotador con el  que aprendió a nadar pero el delfín le miró mal y trató de arrancarle la  cabeza y así lo hizo y él se puso triste hasta que la música le recordó  que era sábado y se pasó la mano por la cresta y era como acariciar  unas tetas y se puso cachondo y quería tocarse pero la música hizo  ¡clán! y un empujón y un dolor en el cuello y se vio de nuevo clavado  con los pies en el suelo lleno de potas y el dolor y el frío en la  espalda y en los ojos fríos en medio de todos esos delfines grises  amigos suyos con la cara idéntica y entre ellos reconoció a uno que el  sábado pasado le vendió algo que le dio el mismo subidón y delante de él  tenía a quién coño era pero no importa, buen rollo: …mola. - Concluyó  su voz pero no su boca.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Le  repetí la pregunta con la esperanza de una máquina de tabaco: “¿Has  visto a mi hermano?”. Su cara no cambió y se desplomó hacia mí. Detrás  de él había un tipo enorme que sostenía una silla. Acababa de rompérsela  en la cabeza y me miraba. Se sorbió los mocos balanceándose a destiempo  respecto a los Toy Dolls mientras se aseguraba de que jamás nos  habíamos visto antes. Luego alzó la silla y me golpeó con ella.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;En  el suelo junto a mi cara estaba el de la cresta con la cabeza partida y  el gesto relajado. El de la silla se entretenía con otros.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Hacía  más de una hora que había empezado la pelea, yo llevaba quince minutos  allí, buscando a mi hermano entre mil quinientos adolescentes puestos  hasta el culo de todo y me sangraba la cabeza. Una mano grande me cogió  del pelo y me levantó a pulso sin la ayuda del resto de mi cuerpo. Era  el de la silla de nuevo. Me miró. Quería comprobar, una vez más, que no  me conocía de nada. Cuando estuvo seguro de ello, me lanzó contra un  grupo que se peleaba con bates, menos uno, que llevaba una gruesa cadena  de acero. Caí encima de dos de ellos. Fue como cuando tiras un caramelo  en un hormiguero: las hormigas se revolucionan por un instante; luego,  inspeccionan brevemente el nuevo elemento para volver por fin a lo que  estaban haciendo, pero con más ganas. Una de las veces que la cadena  caía sobre mí, pude pararla con el brazo. Sentí cómo se me partía el  hueso por varios sitios y aproveché para preguntar al tipo: “¿Has visto a  mi hermano?”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;El de la  cadena fue a golpearme más fuerte, mientras un bateador se descojonaba.  El resto ya se había aburrido y se ensañaba prendiendo fuego a uno de  los laterales de la carpa. Logré esquivar la cadena, arrastrándome y  clavándome todo lo que había por el suelo hasta llegar a cobijarme  debajo de una mesa. Entonces te vi. Estabas preciosa, sentada con la  espalda apoyada en la pata central de plástico de la mesa de plástico,  con las bragas de pulsera. Dijiste:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;- ¿Tienes fuego?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family: verdana;"&gt;Lo recuerdo. Me cabreé porque no llevabas mechero. Tú aún no fumabas. Empezaste a fumar después de lo de tu hermano.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32061440-5015770742996608498?l=thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/feeds/5015770742996608498/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32061440&amp;postID=5015770742996608498' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/5015770742996608498'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/5015770742996608498'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/2011/02/la-violencia-mola-esto-me-dijo.html' title=''/><author><name>Darbo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32061440.post-6797089091649074635</id><published>2009-09-20T11:36:00.005Z</published><updated>2009-09-20T12:09:07.822Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Azul&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;- Me dijo que me alejara… hasta que las montañas se pusieran de este azul, doctor.&lt;br /&gt;Me mostró una flor marchita. Dejé que pasara un momento en blanco, como siempre, a ver lo que hacía. Pero nos miramos, como siempre. Luego los dos miramos por la ventana de la consulta, a las montañas.&lt;br /&gt;- Pero se ha secado – le dije con toda la suavidad a la que estaba acostumbrada a aquella altura de la charla. – Este azul ya no te sirve.&lt;br /&gt;- Pero él me dio esta flor… y me dijo…&lt;br /&gt;- Ya-no-sir-ve.&lt;br /&gt;Se le empañaron los ojos y sentí mis náuseas, pero al igual que el resto de la gente, no lo notó. La gente es egoísta. El mundo tiene un gran problema de egoísmo. Si ya no puedes agacharte para vaciar tu cesta y poner tu compra en la cinta de la caja, no lo hagas. No vengas a la tienda. ¡No compres más! ¡No comas más! ¡Pero no pongas tu cesta llena encima del montón de las cestas vacías, porque impide que los demás cojamos nuestra cesta!&lt;br /&gt;Mis pacientes son también todos unos egoístas. Pero no los culpo. No los culpo.&lt;br /&gt;- “Cuando la montaña… Cuando al alejarte mires atrás y la montaña se haya puesto de este azul – me volvió a mostrar aquel despojo botánico – estarás cerca y podrás encontrarme”, me dijo. Él me lo dijo. “Podrás encontrarme”.&lt;br /&gt;Se había repuesto, como hacía siempre. Era su ciclo. Todos los pacientes tienen uno. Yo le llamo “avance”, porque han llegado hasta hoy sin pegarse un tiro.&lt;br /&gt;Me incliné sobre la mesa, hacia ella, cruzando las manos sobre el escritorio. Les encanta este gesto, porque sienten por un momento que voy a decirles algo que explica su existencia hasta hoy dando sentido al resto de su vida:&lt;br /&gt;- Mira, nunca encontrarás el lugar. La flor está marchita. El azul ya no es el mismo. No sirve. No puedes calcular la distancia a la montaña. Y no podrás nunca.&lt;br /&gt;Abrí el cajón. Continué:&lt;br /&gt;- Mira esta otra flor. – Su cara se iluminó. Unas lágrimas de emoción asomaron a sus ojos. Mis náuseas aparecieron de nuevo. – Ésta sí tiene el color, señala la distancia, el lugar.&lt;br /&gt;Ella fue a coger la flor. Me la comí. Se le borró la sonrisa. Las lágrimas fueron entonces de rabia. Mi náusea remitió. La observé un momento en silencio a ver qué hacía, pero nos miramos como siempre. Me acomodé en mi silla. Ella respiró sonoramente para retirarme la mirada sin ser derrotada en el juego. Después su cara no sentía nada. Miró por la ventana y arrugó los ojos como si le molestara la luz. Miró las paredes de la consulta deteniéndose en cada uno de mis títulos universitarios, los de postgrado, las menciones honoríficas, un viejo póster de delfines de mi predecesor y una mancha de humedad idéntica a Barry Manilow de perfil. Me pregunto si ella habrá bailado alguna vez &lt;em&gt;Copacabana&lt;/em&gt; con alguien. Me pregunto si habrá bailado alguna vez con alguien. Me pregunto si habrá bailado alguna vez.&lt;br /&gt;Dejó de jugar con sus uñas y bajó la cabeza. Un momento más.&lt;br /&gt;- Es la hora. – dije.&lt;br /&gt;Los instantes que pasan mientras la enfermera le acerca el bastón y le ayuda a levantarse y arrastrar sus huesudos pasos hasta la puerta, son para ella frustrantes. Para mí son sencillamente eternos.&lt;br /&gt;Sí, claro que me miró al salir. Como siempre. Y sentí náuseas.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32061440-6797089091649074635?l=thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/feeds/6797089091649074635/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32061440&amp;postID=6797089091649074635' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/6797089091649074635'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/6797089091649074635'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/2009/09/azul-me-dijo-que-me-alejara-hasta-que.html' title=''/><author><name>Darbo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32061440.post-4548136008537715301</id><published>2009-05-06T12:52:00.010Z</published><updated>2011-02-06T19:20:52.615Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;font-family:verdana;" &gt;Tratando de dormir&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hay un punto en la horizontal, la que une los extremos entre el sueño y la vigilia, que es muy dulce a veces. A veces extremadamente dulce. Lo más dulce del día se va moviendo hasta que se para. A veces concentrado en el paladar, a veces entre las piernas, y en ocasiones en el aparato que nos hace dormir. Aquella noche en casa yo estaba cayendo suavemente con todo mi cuerpo pesado, tan dulcemente, ladera abajo, rozando la hierba con el revés de la mano, océano abajo, hacia donde no va llegando la luz y sólo vemos lo que no quiere la cabeza, pero aún así se deja, y suavemente...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Entonces se me abrieron los ojos. Y aunque es cierto que fue sin conflicto, sí se me puso todo de pronto en actitud de telediario. Los cerré de nuevo pero fue en vano: mi cuerpo se había vuelto un envoltorio de piel relleno, respirando bajo el crujiente edredón.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Recordé cuando mis padres me ofrecieron la oportunidad de pasar un verano aprendiendo inglés en Irlanda. Oportunidad que tuve que rechazar, ya que debía quedarme en España bebiendo y poniendo mi cuerpo al sol protegido por una fina capa de CocaCola.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Aquella noche construí Irlanda como lugar ideal para contar ovejas. Montañas verdes infinitas, algunas peladas hasta dejarse ver la roca. El mar al fondo. Elegí una bonita valla rústica, con una altura de un par de travesaños. Le dije a mi rebaño que se pusiera a uno de los lados de la misma.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Me da igual. Al que queráis.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Las había elegido a todas más o menos iguales. De color claro, el bajo vientre acabado en unas graciosas rastas, la cabeza rapada y esa cara de imbécil a punto de decir al mâitre algo acertado acerca de su sopa o de su suite. De vez en cuando se miraban entre ellas con la solemnidad de un presidente de club de fútbol, y levantaban una ceja (les puse cejas). Eran muy idiotas. Les coloqué un dorsal con un número a cada una para facilitar el recuento. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- A ver, por favor, la que lleve el dorsal con el Uno, he dicho &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Uno&lt;/span&gt;, que salte la primera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Todas me miraron y levantaron una ceja.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Ya sé que no podéis ver el vuestro, imbéciles. Digo que la que vea que la de al lado lleva el dorsal con el Uno, que se lo haga saber, si es tan amable, y la del Uno, por favor, que se disponga a saltar la valla. Muchas gracias.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Con la misma prisa con la que una oveja suele hacer estas cosas, todas se miraron con desprecio. La del Uno apareció al fin, al cabo de 45 minutos, con un ataque de pánico escénico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Si eres tan amable de saltar la valla que tienes enfrente, podremos empezar con esto y, lo que es más interesante, podremos acabar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La oveja con el Uno me miró completamente aterrorizada. El resto del rebaño la observaba y murmuraba. Traté de no ponerla más nerviosa:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- ¡Qué!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- (Mst dsn) - murmuró hacia mí la oveja con el Uno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Qué.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- ¡Me siento desnuda!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Todo el rebaño empezó a murmurar. Las miré severamente. Me levantaron una ceja. Alargué la mano hasta presionar la luz del despertador: las tres veintiuno. Volví a mirar al rebaño. Miré a la oveja con el Uno, ahora en shock. Me dirigí a todas, alto y claro:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- A ver, vamos a hacer esto divertido. Vamos a poner normas ¿vale? Una norma: mientras una oveja salta, las demás &lt;span style="font-style: italic;"&gt;no deben mirarla&lt;/span&gt;. ¿Está claro?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El resto del rebaño volvió a murmurar.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Otra norma más: ¡&lt;span style="font-style: italic;"&gt;está prohibido murmurar&lt;/span&gt;! ¿De acuerdo?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El rebaño calló y, con movimientos pesados que evidenciaban su desacuerdo, se giraron todas de espaldas a la oveja con el Uno. Con la cifra tres veintiuno en la cabeza, le solicité amablemente:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Y ahora ¿tendrías la amabilidad de saltar, querida?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Sí, claro. Oye, gracias po...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- ¡Que saltes, hostia!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La oveja dio un respingo, tomó carrerilla, enfiló la valla, dio un salto, voló y... había calculado mal y sus rodillas dieron contra la madera. Soltó un enorme balido y cayó contra el suelo del mismo lado de la valla. El rebaño se había vuelto a curiosear, y por supuesto estaba murmurando. Yo, viendo a la pobre ovejita del Uno en el suelo, con el trago que acababa de pasar, las dos rodillas rotas, sangrando, mirándome entre agradecida, dolida y avergonzada, recordé el balido y no pude evitar descojonarme. Intenté sentirme culpable pero era una oveja idiota con cejas. Aún así, algo me decía que reír ahora con el estómago a pleno rendimiento no estaba bien. Volví a alargar la mano hacia el despertador: las tres cincuenta. Se me cortó la risa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hice venir a un veterinario. Le puse un traje de bombero rosa fucsia, una gran pluma de avestruz verde brillante en el casco y un maletín de plomo macizo. Que se joda. El veterinario vino sudando, casi arrastrándose, y se arrodilló junto a la oveja con el Uno, que temblaba de dolor. Muy afectada, dije:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- ¿Es grave, doctor? Por Dios, haga lo que sea. - ¡¿Y por qué no?! Dormir, lo que es dormir, era una idea que ya había abandonado. La oveja con el Uno me miraba conmovida. Imbéciles.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Se ha golpeado las dos rodillas. Seguramente al tratar de saltar la valla. Están rotas. – Me miró y negó con la cabeza. La oveja con el Uno captó la cosa.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Menos mal que tenemos veterinarios-bombero. Si no fuera por ustedes.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- De todas formas le echaré un vistazo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Al intentar quitarle el dorsal, la oveja dio un respingo. El veterinario hizo un nuevo intento: la oveja temblaba.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Qué coño pasa ahora – le dije a la oveja con el Uno.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Me siento desnuda.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Soy médico.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Es médico. Venga, deja que te quite eso.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- No.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Por qué.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Él no.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Por qué.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- &lt;span style="font-style: italic;"&gt;Él&lt;/span&gt; no.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hice venir a otro veterinario. Éste llevaba pantalones de pana marrón de campana, tutú y una corbata de Hermés. Se arrodilló junto a la oveja e intentó quitarle el dorsal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- No – dijo la imbécil.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- No qué. Necesitamos el dorsal para saltar la valla. ¿Comprendes, idiota?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Él no.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La muy idiota me hizo traer a un tercer veterinario, vestido de buzo, con una peineta y joyas carísimas, como por ejemplo, una tiara.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- ¿Qué le parece éste a la señorita?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- No.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Hija de puta. El resto del rebaño empezaba a moverse inquieto y me pareció oír “Este dorsal pica”. Cuando llegó el cuarto veterinario hablé con él aparte. Le pedí que se quitara la peluca Luis XV para que me oyera mejor, ya que iba a hablarle bajito para que la imbécil no nos oyera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- No debe notar que nuestro objetivo es el dorsal. Distráigala con lo que sea. Es veterinario. Tendrá juguetitos para distraer a los animalitos mientras los mata ¿no? Para que no miren la aguja ¿no? ¿Ha matado animalitos o es usted imbécil?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El veterinario con una mano movía un par de complicadas marionetas tirolesas, a saber, una loba y sus doce lobeznos adosados al mismo mando pero de movimientos independientes y una malvada Caperucita, tras un elaboradísimo teatrillo (con un pie movía la palanca de un organillo), que ya lo hubiera querido la Andrews en cierta secuencia; su otra mano reptaba por la hierba, se colaba entre las complicaciones lanosas de la oveja con el Uno, y llegaba hasta el lacito que sujetaba su dorsal.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- No.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Y no hubo forma. Pero lejos de desmotivarme, pude estudiar los errores, aprender dónde habíamos fallado y diseñar una nueva estrategia y un nuevo veterinario. Lo que pasa es que al final no sé lo que pasó. Creo que me dormí.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32061440-4548136008537715301?l=thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/feeds/4548136008537715301/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32061440&amp;postID=4548136008537715301' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/4548136008537715301'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/4548136008537715301'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/2009/05/tratando-de-dormir-hay-un-punto-en-la.html' title=''/><author><name>Darbo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32061440.post-4034215160548610806</id><published>2009-03-15T18:05:00.002Z</published><updated>2009-03-17T11:04:41.652Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family: verdana;font-size:85%;" &gt;&lt;strong&gt;Vivir peligrosamente (Declaración de amor)&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juro que, por lo menos una vez, por lo menos una vez miraré más o menos a los ojos a una persona innecesaria. Permaneceré sobre una tapa de alcantarilla pisando el borde que roza la acera hasta que el judío muerto, hijo de un judío muerto a manos de infiel, que lea con devoción sangrante un Corán escrito en ajo laminado y encuadernado en hebras de azafrán, me permita abandonar el lugar donde mis pies se arriesgan. No esperaré a que salgan tres personas con factor común para poder entrar en el metro, incluso dos, y si alguna me mira contará igual. Me quedaré mirando todos mis libros, revistas, periódicos, manuales de manejo de pequeños electrodomésticos, apilados por separado en su orden alfabético, cromático, cronológico, y al observar la línea improbablemente irregular que algún montón pueda describir respiraré hondo y no subsanaré el error.&lt;br /&gt;No volveré a hablar de las cosas antes de que sucedan, un día antes de que sucedan, una semana antes de que sucedan, un mes antes de que sucedan, un año antes de que sucedan ni durante todos los momentos intermedios, aunque esto pueda suponer cualquier desastre que nunca me atrevo a imaginar.&lt;br /&gt;Caminaré sin precisar si me encuentro a cincuenta centímetros de la pared del edificio, y si el número de mis pasos es impar o veintidós o cualquier otro de dos cifras iguales no repetiré el recorrido procurando encajar un número de pasos más favorable. No volveré a asustarte. No tocaré con la punta de mis dedos todos mis zapatos antes de calzarme cada mañana mi par aunque me dé miedo hacerlo por primera vez desde que tengo memoria.&lt;br /&gt;Estoy dispuesto a ingerir un yogur con esos trozos de fruta que no llegan nunca a tocarse del todo, todos desiguales. Estoy dispuesto a remover el café sólo cuatro veces, o a parar en cuanto nos demos cuenta de que me están mirando, aunque lleve un número de vueltas impar o sea veintidós o cualquier otro número de vueltas de dos cifras iguales.&lt;br /&gt;Aprenderé a escuchar alguna música. O volveré a escribir.&lt;br /&gt;Pero mírame otra vez.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32061440-4034215160548610806?l=thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/feeds/4034215160548610806/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32061440&amp;postID=4034215160548610806' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/4034215160548610806'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/4034215160548610806'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/2009/03/vivir-peligrosamente-declaracion-de.html' title=''/><author><name>Darbo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32061440.post-7961009217834716941</id><published>2009-02-23T15:45:00.005Z</published><updated>2010-04-20T08:53:21.847Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-family:verdana;" &gt;16.02.09 Lunes como hoy&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: bold;font-family:verdana;" &gt;Basado en hechos reales&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Fueron a comer un gallego, un pacense y un español e hiciéronlo cerquita, que había reunión luego, a ver si así... Caminaron a penas una manzana golden y dieron con un local normal de mesas a medio servir, a medio llenar, a medio comer la gente. Eligieron la única que se deja sin mantel ni cristal que lo proteja, en honor al dios Tezcatlipoca, o “espejo negro que humea”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;No observaron que entre mesa y mesa a penas cabía una moneda de a dos, puesto que uno sólo se fija en aquello que es peripecia de la estadística y, por la misma razón, hicieron caso omiso de la camarera de dimensiones elefantiásicas que corría grácil entre las mesas a traerles presta dos cervezas, una copa de Burdeos, pan, una de tallarines y dos ensaladas, al tiempo que les entregaba la cuenta y les daba la carta:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- ¿Qué van a tomar? – dijo, y se fue.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El español abría el apetito soliviantando al gallego con su galleguitud.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Eres gallego. Y eres negativo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Yo no soy gallego – dijo el gallego.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Entonces eres negativo – dijo el pacense al pagar la cuenta, mientras echaba un vistazo a la carta, que decía así:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Los primeros:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Gazpacho de río&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Sopa boba&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Aranjuez&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Los segundos:&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Filete Rousseau&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Huevos&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Rotuladores en su tinta&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Pan, café y postres.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Tomaremos dos ensaladas de tomate, y para mí unos tallarines carbonara. Y de segundo el salmón, otros tallarines y para mí el ragout.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La camarera-elefante dio varias volteretas hacia atrás sobre las mesas y contra varias de las paredes, esquivando con gracia el espejo colocado a ciento cincuenta metros del suelo, para expresar su alegría por la elección de aquel hombre, y desapareció de su campo de visión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;En la mesa de al lado la diversión era mucho más grande que el mantel, bordada de un paisaje campestre, goyesco, con flores en cestas, ruiseñores y gentes de merienda en un siglo que importa poco a los que no utilizan un champú anticaspa o a sus alumnos. Era una mesa redonda para catorce ocupada por una mujer-gallina y dos candidatos a ser asesinados por ella. Lo pasaban bien. La noche anterior compartieron un quesito miniBabybel, sentados los tres en la misma silla, mientras ella les comentaba su plan y a ellos les encantaba. Hoy reían. Ella puso un huevo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El pacense, el español y el gallego que no era gallego y si le decías que era negativo decía que no, disfrutaban de su lunes normal comiendo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- ¿Un poco de queso rallado tal vez? – dijo el pacense.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;La camarera asintió sonriendo, cavó una zanja en el suelo hasta alcanzar un río subterráneo y se fue nadando hasta desaparecer de su campo de visión.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Al año siguiente, ese mismo lunes, la paquidermo-sirvemesas trajo el queso que el pacense recibió sin sorpresa, porque nadie se sorprende si el queso rallado que ha pedido para sus tallarines se lo traen fundido.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El español y el gallego-etc. acabaron su segundo plato. El pacense adoptó la postura de esperar un ragout.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Esperaré mi ragout así.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El tiempo pasó. La mujer-gallina decidió matar a sus amigos con un chiste inteligente y escarbó en su mente en busca del arma del crimen. Los de la mesa alegre como nunca se vio mantel, murieron de viejos. O puede que ella se cortara sin querer con el chiste y muriera desangrada (esto lo decidiré otro día; el caso es que se aprecie un gran paso de tiempo). El ragout vino.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;El ragout vino montado en el descendiente directo de la montura de Anibal que ya nos es familiar a todos, y el pacense quiso mojar pan. Al oírlo, la camarera se acercó y retiró el pan de la mesa con mucho cuidado. A nadie le extrañó que lo hiciera, puesto que sus manos estaban limpias como un río de aguas subterráneas recién excavado. Y desapareció de su campo de visión. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Los cafés.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Para mí un cortado.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Para mí no.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Para mí que va a llover.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Nadie llevó jamás un café a aquella mesa. Y mucho menos la camarera que podría ser sagrada en la India. No-gallego-negativo-es-discutible, pacense y español decidieron someter a votación si la comida había terminado. Salió que sí. Español estaba tranquilo.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Todo está normal – dijo. –Todo va bien.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32061440-7961009217834716941?l=thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/feeds/7961009217834716941/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32061440&amp;postID=7961009217834716941' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/7961009217834716941'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/7961009217834716941'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/2009/02/16.html' title=''/><author><name>Darbo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32061440.post-8325270396994819308</id><published>2009-01-29T22:06:00.002Z</published><updated>2009-03-17T16:32:00.851Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;&lt;strong&gt;De qué&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;Y así fue como entré a formar parte de aquella empresa. Todo lo dicho anteriormente es mentira o, cuanto menos, exageración.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;Porque no es verdad que al subir al autobús y verlo casi completo, golpeara a aquella viejecita para poder subir yo en su lugar. Sólo traté de convencerla con palabras amables y discretos sobornos. Lo que pasa es que ella no atendía a razones.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;Tampoco es exacto lo del guarda de seguridad de la cadena. Yo le pregunté por la cafetería y su arma se disparó. Y le dio en el centro de la espalda. Estas cosas pasan. Recuerde a Kennedy.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;En cuanto al asunto de repartir caramelos envenenados entre los otros aspirantes, para quedar como única candidata, es exagerado. Porque la Dormidina no es un veneno. Lo que pasa es que atonta, sí, no es culpa mía, pero no es un veneno.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;Es una exageración y también un acto harto injusto para con mi persona, que haya gente que afirme haberme visto amenazar con una navaja barbera al tipo de Recursos Humanos, el que murió. Lo que pasa es que a la gente le gusta hablar.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;Y es mucho menos cierto que reventara intencionadamente a aquel pobre actor, el que metía tantas morcillas, el que discutía dos de cada tres frases. Lo que pasa es que, como todos los actores, iba por la vida sin mirar. Y si no miras donde pisas, puedes pisar una mina. Y si pisas una mina, pues eso.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;Fue un desagradable espectáculo, lo reconozco. Lo reconozco porque queda bien reconocerlo, ya que puedo citar nombres y apellidos de individuos que estudiaron conmigo, que lo hubieran encontrado interesante.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;Pero en cualquier caso, fue un espectáculo. ¿Y no buscamos todos espectáculo, Sr. Juez?&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32061440-8325270396994819308?l=thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/feeds/8325270396994819308/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32061440&amp;postID=8325270396994819308' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/8325270396994819308'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/8325270396994819308'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/2009/01/de-que-y-asi-fue-como-entre-formar.html' title=''/><author><name>Darbo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32061440.post-605011303303417763</id><published>2009-01-29T20:56:00.010Z</published><updated>2010-04-20T11:04:29.522Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;JUAN, EL GENETISTA&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;El ser humano no es superior. Porque no hay dos ovejas con la cara igual y su cerebro es capaz de distinguir hasta 50 rasgos faciales diferentes. Y nosotros, con los japoneses, sólo dos: tipo Jackie Chan y tipo Bruce Lee. Y son chinos.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;Y hablando de arroz. Hace poco se descubrió que compartimos el 99% del genoma con la mosca del arroz. Esto no es malo. Nada que explique cosas puede ser malo. Y a más de uno le explicará cosas. &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;Todos tenemos un amigo genetista. Pero Juan es especial porque tiene un hermano siamés. Los siameses se llaman así porque los primeros siameses que nacieron pegados eran siameses, de Siam, país que ya no existe. Ahora es Tailandia. Pero no decimos “tengo un hermano tailandés” porque suena a hermano masajista, y si es hermana suena peor. Estos siameses, que eran básicamente dos Bruce Lees pegados, compartían el bazo. Conservemos este sentimiento cuando no nos haga gracia compartir el champú. Juan el genetista y su hermano tailandés comparten el estómago. Pero podía haber sido peor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;Podía haber nacido compartiendo el estómago con Michael Jackson. Eso sí que sería molesto. Pero podía haber sido peor. Podía salirte un hermano siamés que sea Michael Jackson pero no al nacer, sino ya de mayor. Eso, mínimo, hay que ir al de cabecera.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;- Doctor, que me ha salido un siamés. Aquí, en la espalda, en la zona del tatuaje.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;- Pues es Michael Jackson.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;- Pues vaya.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;- Sí que es mala suerte.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;- ¿Y me ha salido de negro o de blanco?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;- No, no, negro. Le haremos unos análisis pero yo diría que esto es de cuando &lt;em&gt;Blame it on the boggie&lt;/em&gt;.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;- ¡Hosti, en medio de la esvástica!&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;Y es que un siamés puede llegar a afectarte. Y no hay ni una campaña de sensibilización. Mucho “Respeta los espacios sin humo”, pero nada de “Si te sale Michael Jackson en la espalda, la Comunidad de Madrid está contigo”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;Juan el genetista se refugia en su trabajo de genetista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;Un genetista tiene que respetar una serie de leyes. “No clonarás”. “Honrarás a tu padre y a tu madre. Y a sus padres. Y a los padres de sus padres. Y a los padres, de los padres de sus padres.” “Células madre no hay más que una, y a ti te encontré en la muestra”. Y por supuesto las leyes de Mendel, las de la herencia, las de cruzar a los individuos de tal forma que haga mejorar la especie en cada generación. Por ejemplo, no veas el curro que lleva conseguir un George Cloony. O lo fácil que es hacer un George Bush. “BricoMendel. Haga en su casa su propio George Bush. Con el nº1 le damos el ADN de Michael Jackson, una oveja con cara de Bruce Lee y una mosca del arroz. Si no le sale George Bush a la primera generación le devolvemos su dinero y una disculpa.”&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;Que hay que llevar cuidado con esto de la especie. ¿Adónde van los genes cuando no miramos? Juan el genetista estudió a todos los españoles. Hizo un estudio que le ocupó dos millones de folios y descubrió quién debe cruzarse con quién en España. Una cosa así no podía quedarse en un cajón, porque no cabe. Así que se lo presentó al rey, porque en la familia real miran mucho estas cosas. El rey recibió a Juan. “Hola, tú debes ser Juan el genetista”. “Y tú lo has leído en mi chapa”. El rey no sonrió pero leyó el informe. Y ¿qué creéis que hizo? Nada. Enterró el documento. Enterró dos millones de folios. Siempre ha habido sospechas de que la familia real ocultaba algo a nivel genético. Pues es el informe de Juan el genetista.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="FONT-WEIGHT: normal"&gt;Y para terminar, una reflexión: si Bruce Lee y el rey fueran siameses ¿qué órgano compartirían? ¿Cómo sabemos que no lo fueron? ¿Por qué todo nos lleva de nuevo a reafirmarnos en que el ser humano no es superior?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32061440-605011303303417763?l=thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/feeds/605011303303417763/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32061440&amp;postID=605011303303417763' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/605011303303417763'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/605011303303417763'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/2009/01/juan-el-genetista-el-ser-humano-no-es.html' title=''/><author><name>Darbo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32061440.post-1002989025169622458</id><published>2007-02-14T12:22:00.004Z</published><updated>2009-10-19T15:17:21.119Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;&lt;strong&gt;Spiros Focas 3&lt;/strong&gt; (Leer antes Spiros Focas 2)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel hijo de la gran perra que lo parió se había escondido debajo del mueble que menos espacio guarda, entre su vieja barriga de cerezo y el suelo, también viejo y de cerezo. Eran casi las cuatro, aún llevaba las manos aceitosas, por culpa del Doctor Batista, que se había llevado su bata para siempre, y no tuvo ni siquiera el detalle de dejar en su lugar, qué se yo, unos pañuelitos de celulosa, un trapo, o quizás otra bata. Así que ahí estaba yo, con mi entonces oronda tripa junto a la del mueble aquel, intentando sacar un ratoncillo de bosque de debajo.&lt;br /&gt;- Sé que estás ahí. Es inútil que finjas.&lt;br /&gt;No contestó. Trece segundos faltaban para las cuatro, el primer paciente estaba a punto de entrar acompañado por la implacable, la exacta, la febril en el mantenimiento de sus férreos horarios, en una palabra: Antonia. Trece segundos. Doce para que el primer paciente me descubriera panza abajo, reptando como una constrictor. Tratando de elegir entre “la postura ortodoxa del médico sobre la silla al entrar”, renunciando a cazar al pequeño hijo de perra; y la postura “doctor, parece una constrictor ¿qué hace ahí si su barriga no es de cerezo viejo? En cualquier caso ¿puede atenderme?”.&lt;br /&gt;- ¿Por qué no iba poder? Dígame qué le pasa.&lt;br /&gt;El primer paciente se llamaba Benito Cerezo, lo que me hizo pensar con deseo en algún tipo de profecía por cumplir. Debo reconocer, que atender a un Benito Ratón Cerezo me hubiera encantado. Y mi mente divagó, y deseó ferviente a un Benito Ratón Hijo de Perra Debajo del Cerezo como primer paciente.&lt;br /&gt;Benito Cerezo se había puesto a mi altura; él no tenía barriga y se tumbó con facilidad en el suelo junto a mi, boca abajo, en atención a mis indicaciones.&lt;br /&gt;- Créame, es mucho más cómodo atenderle así. Aunque he leído su historial (mentira) prefiero escuchar de sus propios labios lo que le pasa. Gracias a mi insondable perspicacia deduje su cojeo al verle andar.&lt;br /&gt;- Todo empezó el otro día, en el cine.&lt;br /&gt;- ¿Algún tipo de Rambo?&lt;br /&gt;- Rambo III. ¿Cómo lo sabe?&lt;br /&gt;- Soy médico. Oiga, ¿no tendrá usted ningún primo o pariente que se apellide Ratón?&lt;br /&gt;- Se lo diré después. Ahora voy a caminar para que me vea y pueda así hacer un diagnóstico. Es lo que me iba a pedir ahora ¿no?&lt;br /&gt;- Claro, claro.&lt;br /&gt;Benito Cerezo (Ratón por mis ganas) dio unos pasos por la consulta. Cojeaba.&lt;br /&gt;- ¿Se fijó en Spiros Focas?&lt;br /&gt;- ¿En los créditos? Sí, claro.&lt;br /&gt;- Bien. Quítese los zapatos… No, sólo el derecho, y démelo.&lt;br /&gt;Estudié bien la suela: era una bota normal. Se volvió a tumbar. Nos quedamos unos minutos en el suelo, mirando cada uno donde quiso. Yo, por ejemplo, reparé en la bata que no estaba del Doctor Batista, médico jubilado desde ayer, una eternidad de aceite en mis manos. Le diré a Antonia que solucione esto como sea. Es una mujer muy imaginativa, pero sólo en las horas programadas para ello.&lt;br /&gt;Al regresar de mis fantasías, hurgué en la suela de la bota y saqué un papel muy, muy doblado, tanto, que se había incrustado en aquella suela. Comencé a desdoblarlo. Al principio parecía un folleto de cualquier cosa; pero comenzó a ser demasiado grande. Cada vez más. Entre Benito Ratón y yo apenas pudimos desplegarlo del todo. Resultó ser enorme, ocupaba toda la consulta ¡era algo de veras grandioso! Escribiré un artículo para la Universal Medicine Review.&lt;br /&gt;Resuelto el problema de la cojera, el primer paciente se fue. Y una idea vino. Rulé de nuevo el papel, pero esta vez en forma de canutillo, y comencé a meterlo debajo del mueble donde estaba ese hijo de puta. El muy cabrón tiraba del extremo, muy fuerte. Por cómo sonaba deduje que se lo estaba comiendo. Cuanto más comía, más grande se hacía el animal.&lt;br /&gt;Hasta que salió. Era un ratón hijo de puta del tamaño de un koatí. Reconozco que tuve miedo. Me miraba a los ojos. Y me dijo:&lt;br /&gt;- No vuelvas a llamarme hijo de puta.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32061440-1002989025169622458?l=thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/feeds/1002989025169622458/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32061440&amp;postID=1002989025169622458' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/1002989025169622458'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/1002989025169622458'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/2007/02/spiros-focas-3-aquel-hijo-de-la-gran.html' title=''/><author><name>Darbo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32061440.post-1549813249039832408</id><published>2007-02-07T13:02:00.002Z</published><updated>2009-03-17T16:33:01.641Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;&lt;strong&gt;Spiros Focas 2&lt;/strong&gt; (Leer antes Spiros Focas)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era una tarde para quedarse en casa escribiendo, pero yo tenía consulta. Así que allí estaba, agazapado detrás de mi mesa, rezando para no tener que atender ninguna enfermedad extraña, nada raro que me supusiera más que rotar un tobillo o mirar el fondo del ojo al paciente. Eran las cuatro. Acabé mi sándwich de atún, me limpié en la bata del Dr. Batista, que tiene turno de mañana, y crucé los dedos sobre mi entonces oronda tripa. Antonia no tardaría más de unos segundos en hacer pasar al primer paciente.&lt;br /&gt;Al abrirse la puerta entró un hombre joven, nervioso, pero Antonia me tranquilizó con una miradita cómplice.&lt;br /&gt;- Doctor, el otro día vi Rambo III y me fijé mucho en que…&lt;br /&gt;- …”Salía Spiros Focas en los créditos”. Siéntese en la camilla sin zapatos ni calcetines.&lt;br /&gt;- ¿Han venido más como yo?&lt;br /&gt;El doctor comenzó a reírse a carcajadas, tanto, que tuve que sujetarle el fonendo mientras iba a por un poco de agua. Le costó mucho calmarse y ya empezaba a mosquearme lo de los zapatos y los calcetines.&lt;br /&gt;- Es para que esté más cómodo.&lt;br /&gt;- Ya.&lt;br /&gt;- Además, tengo que hacerle unas pruebas de sensibilidad en la planta de los pies.&lt;br /&gt;- ¿No cree que pueda ser algo… no sé, neuronal o nervioso?&lt;br /&gt;La verdad es que si publicara un libro con las chorradas que se le ocurren a mis pacientes, me forraba. “No podrá ser neuronal”. Pero si te has fijado en Spiros Focas, gilipollas. En fin, que no sé cómo recobré la compostura. La verdad es que el chico lo estaba pasando mal.&lt;br /&gt;- ¿Sientes esto?&lt;br /&gt;- Sí, claro.&lt;br /&gt;- Entonces vamos bien.&lt;br /&gt;- ¿Está seguro?&lt;br /&gt;- A ver, que te has fijado en Spiros Focas, que no tienes un cáncer. Túmbate del todo, levanta los dos tobillos y hazlos rotar todo lo que puedas… No, pero no te agarres con las manos a la camilla, si no, no hacemos nada.&lt;br /&gt;Así estuvimos un par de minutos.&lt;br /&gt;- ¿Mejor? ¿Te notas alivio?&lt;br /&gt;- Pues bastante.&lt;br /&gt;- ¿Lo ves? Si es que la juventud…&lt;br /&gt;- Oiga, que usted es de mi edad.&lt;br /&gt;- Pero yo no me fijo en las mismas cosas.&lt;br /&gt;- ¿En qué se fija usted?&lt;br /&gt;- ¿Sabes quién sale en Rocky IV? Julie Inouye.&lt;br /&gt;- Joder.&lt;br /&gt;- Espera, espera. ¿Y sabes quién sale en Staying Alive? Sylvester Stallone.&lt;br /&gt;- ¿Esa no es de Travolta?&lt;br /&gt;- Pero hace un cameo.&lt;br /&gt;- ¿Y se queda así?&lt;br /&gt;- Como me ves. Mira, mira: ¿sabes quién sale en Cobra? Paul Dion Monte.&lt;br /&gt;- Joder.&lt;br /&gt;Estaba realmente admirado ante aquel hombre. Mis molestias cesaron de inmediato.&lt;br /&gt;- Gracias doctor, jamás lo olvidaré.&lt;br /&gt;- No hay por qué.&lt;br /&gt;Le dije. Y no volvimos a vernos. Por eso sé que está bien. Soy un buen médico. Sirvo a mi comunidad. Me lo merezco todo.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32061440-1549813249039832408?l=thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/feeds/1549813249039832408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32061440&amp;postID=1549813249039832408' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/1549813249039832408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/1549813249039832408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/2007/02/spiros-focas-2-era-una-tarde-para.html' title=''/><author><name>Darbo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32061440.post-3668235768689937823</id><published>2007-02-07T12:16:00.001Z</published><updated>2009-03-17T16:33:15.927Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:verdana;font-size:85%;"  &gt;&lt;strong&gt;Spiros Focas&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se había sentado al borde mismo de la silla, sobre un muslo y una mano, más propia la pose de un dibujo animado que de uno de mis pacientes. Este era de los de confianza.&lt;br /&gt;- Deje de mordisquear eso. ¿Ha podido ver otra película?&lt;br /&gt;- Lo intenté.&lt;br /&gt;- ¿Pero pudo?&lt;br /&gt;- Rambo II.&lt;br /&gt;- A ver, Jose Luis ¿qué hemos dicho de Rambo II?&lt;br /&gt;- Que...&lt;br /&gt;- Qué.&lt;br /&gt;- Que Rambo…&lt;br /&gt;- Que Rambo II no la puedes ver más veces… porque…&lt;br /&gt;- Porque ya la he visto seiscientas dos veces.&lt;br /&gt;- Bien. ¿Lo ves como lo sabes? ¿Ves como si te pones lo sacas? Venga, dime ¿has podido ver otra película que no sea esa?&lt;br /&gt;Se había cambiado de muslo sobre el que apoyarse y también de mano. Parecía un montón de arena mojada, de esos que hacen los niños “con churritos, papá, mira, dejas caer el agua con la arena y parecen las estalactitas de las cuevas de Canalobre”.&lt;br /&gt;- Ayer vi Rambo III.&lt;br /&gt;- ¡Hombre, Jose Luis!&lt;br /&gt;Era la primera vez en once años que se sonrojaba en la consulta. Algunas veces se había puesto colorado al imaginarse que Anita le miraba. Pero no le ha mirado nunca, más que para cambiarle los pañales; nunca le ha mirado a la cara. Qué más le daría a ella. Estaba todo rojo.&lt;br /&gt;- Eso es muy bueno. ¿Por qué has elegido Rambo III?&lt;br /&gt;- Por Spiros Focas.&lt;br /&gt;- Qué.&lt;br /&gt;- Por Spiros Focas.&lt;br /&gt;- ¿Qué es spiros focas?&lt;br /&gt;- Sale en los títulos de crédito.&lt;br /&gt;- Spiros Focas sale en los títulos de crédito de Rambo III. Es un actor.&lt;br /&gt;- Por Spiros Focas.&lt;br /&gt;- ¿Y cómo sabías que salía Spiros Focas?&lt;br /&gt;- No lo sabía.&lt;br /&gt;- Entonces, Jose Luis, mírame, y deja de mordisquear eso, ¿por qué elegiste ver Rambo III si aún no sabías que salía Spiros Focas?&lt;br /&gt;- Por Spiros Focas.&lt;br /&gt;- ¡Por Spiros Focas! Pero si no la habías visto… ¿Spiros Focas sale en Rambo II? A lo mejor esperabas que Spiros Focas apareciera en Rambo III también ¿es eso?&lt;br /&gt;- ¡No!&lt;br /&gt;- Entonces no podías saber que salía. Jose Luis…&lt;br /&gt;- Ayer vi Rambo III.&lt;br /&gt;- Ya lo sé, y está muy bien, pero por qué. ¡Y no me digas por Spiros focas!&lt;br /&gt;- Por Spiros Focas.&lt;br /&gt;- ¡Por Spiros Focas!&lt;br /&gt;- Por Spiros Focas.&lt;br /&gt;- ¡Por Spiros Focas!&lt;br /&gt;- Por Spiros Focas.&lt;br /&gt;- ¡Por Spiros Focas!&lt;br /&gt;- Por Spiros Foc…&lt;br /&gt;Cómo no se iba a caer de la silla, y contra el pie de la lámpara se abrió la frente como para poder guardarse todo el flequillo. No hizo falta llamar a una enfermera, porque el golpe se tuvo que escuchar por todo el pasillo. Anita fue la que entró. Le miró a la cara horrorizada: la tenía toda roja.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32061440-3668235768689937823?l=thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/feeds/3668235768689937823/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32061440&amp;postID=3668235768689937823' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/3668235768689937823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/3668235768689937823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/2007/02/spiros-focas-se-haba-sentado-al-borde.html' title=''/><author><name>Darbo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-32061440.post-115685522013836921</id><published>2006-08-29T12:38:00.001Z</published><updated>2009-03-17T16:33:28.206Z</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;strong&gt;La marca Wiber&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Canico salía de casa con la cabeza gacha como todos los días desde hacía un mes. Su mujer lo detuvo y le dio un beso, para que no fuera tan triste a trabajar. Pero Canico estaba triste precisamente porque no tenía trabajo. Le habían despedido y no había tenido cojones para decírselo a ella. Seguía levantándose a las siete y saliendo de casa a las ocho menos cuarto. Ahora que no tenía trabajo, madrugaba más que antes. Y eso que lo despidieron por llegar tarde.&lt;br /&gt;Canico forzó una sonrisa apretando el asa de su cartera. Llevaba una de sus camisetas de la marca Wiber. Ella miró el logo del pecho y le dijo con orgullo:&lt;br /&gt;- Merecedor, que eres un merecedor.&lt;br /&gt;- Tonta... – respondió él, y al girar se secó una gota secretada por su cabeza, por lo más profundo de su cabeza.&lt;br /&gt;El parque estaba abarrotado de gente. Allí, ya había hecho tres amistades: uno despedido de Warner Music, otro despedido de la Marca Wiber, y el más joven despedido de McDonald´s. Todos por llegar tarde. Desde hacía un mes, Canico los encontraba allí a las nueve en punto.&lt;br /&gt;- Mañana se me acaba la pasta – dijo Canico, pasándole la botella al de McDonald´s.&lt;br /&gt;- Mala cosa – dijo el de la marca Wiber, quitándole la botella al de McDonald´s, antes de que pudiera beber.&lt;br /&gt;Y fueron las únicas palabras en toda la mañana. Canico reflexionaba triste sin llegar a ninguna conclusión. Los otros recordaban el día en que las pronunciaron. A las tres menos cinco ya no quedaba ningún ex-empleado de ninguna empresa en el parque.&lt;br /&gt;Canico se revolvía en la cama mentalmente, para no despertarla. Recordó que las camisetas de la marca Wiber no puedes ganártelas, pero puedes perderlas, si dejas de merecerlas. La misma marca te las recompra, al mismo precio, pero no te permite llevar otra jamás. Lo sabe todo el mundo. Avergonzado por una idea, Canico se levantó de la cama de un salto y abrió su armario de par en par, mentalmente. El armario estaba lleno de camisetas de la marca Wiber. Ella dormía plácidamente.&lt;br /&gt;- No hay que ser muy listo para hacer algo y desmerecer una camiseta de la marca Wiber - dijo Canico al ex-empleado de la marca Wiber. Y añadió – Lo que no puedes es ganártela. Puedes desmerecerla...&lt;br /&gt;El joven ex-McDonald´s, que hacía rato que dormía una buena torrija, dijo:&lt;br /&gt;- Eres una puta tú también...&lt;br /&gt;- Pero ella... – continuó Canico, mirando a ningún sitio.&lt;br /&gt;- Mala cosa – concluyó el de la marca Wiber.&lt;br /&gt;Canico pidió prestada una pistola a un guardia. “Es sólo un momento”, le dijo, y unas medias a una señora que habían despedido de CocaCola. “Es sólo un momento”, le dijo también. Y entró en un banco, con su camiseta de la marca Wiber.&lt;br /&gt;El observador de la marca Wiber (hay uno en todos los bancos, y en todas partes) estaba tomando café, y Canico tuvo que esperar, o su plan no funcionaría. Por su parte, el observador de la marca Wiber dio una fuerte patada a la máquina de café, o ésta tampoco funcionaría. Y regresó a su puesto.&lt;br /&gt;Canico hizo cola como todos, y al llegar su turno se puso la media en la cabeza y apuntó con la pistola a la cajera. La señora Ravensbrook le miró compasiva.&lt;br /&gt;- Mire, yo no puedo hacer nada, acaban de despedirme por llegar tarde. Me voy al parque. – Cogió su bolso y salió a la zona de clientes.&lt;br /&gt;- Le acompaño – dijo Canico, con lágrimas en los ojos.&lt;br /&gt;Llegaron al parque sin hablar, porque estaba todo dicho. Canico devolvió la pistola al policía y las medias a la de CocaCola. Se acercó a sus amigos y se los presentó a la señora Ravensbrook. Y como ya eran las tres menos cinco, regresó a casa.&lt;br /&gt;- Merecedor, que eres un merecedor. – le dijo ella al verle de nuevo con la camiseta. Había preparado canelones.&lt;br /&gt;- No lo sabes tú bien – le contestó Canico.&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Al día siguiente, en el correo, no había ninguna camiseta de la marca Wiber.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/32061440-115685522013836921?l=thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/feeds/115685522013836921/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=32061440&amp;postID=115685522013836921' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/115685522013836921'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/32061440/posts/default/115685522013836921'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://thisisthepenciloflouisjefferson.blogspot.com/2006/08/la-marca-wiber-canico-sala-de-casa-con.html' title=''/><author><name>Darbo</name><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
